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La Quebrada de Humahuaca tradicionalmente ha sido uno de los principales escenarios turísticos de la provincia de Jujuy, pero hace ya varios años también fue elegida por un puñado de productores para cultivar viñedos, para la elaboración de vinos de extrema altura.

Las plantaciones se ubican a lo largo de la región, entre los 2200 y 3330 metros sobre el nivel del mar, en un ambiente agreste que representa un verdadero desafío para la vitivinicultura. El clima es desértico, con menos de 150 mm de precipitaciones anuales y un sol que se impone a diario, sólo en época de vendimia existen algunos días nublados y lluviosos. La amplitud térmica se ubica en unos 20 grados, permitiendo que la madurez de los frutos logre un ritmo óptimo. Los vientos son un factor determinante: en algunas zonas llega un frente norte cálido que favorece la maduración mientras que en las zonas más altas el viento sur, frío, modera la temperatura en la época más calurosa.

El principal enemigo de la región son las heladas, que muchas veces llegan antes de finalizar la vendimia. De manera que se priorizan variedades de ciclo medio y corto, logrando vinos realmente excepcionales.

Recorriendo la Ruta Nacional Nº9 podemos visitar las distintas bodegas que allí se establecieron. En Tumbaya, cruzando el Río Grande, se encuentra Amanecer Andino que cuenta con 3 hectáreas donde cultivan uvas Malbec, Cabernet Sauvignon y Bonarda, que se complementan con otras 3.3 hectáreas arrendadas, ubicadas en la zona de los Valles para la producción de sus 4 etiquetas comerciales: Amanecer Adino Malbec Reserva, Amanecer Andino Cabernet Sauvignon Bonarda Reserva, Un Corte en La Quebrada: Blend de tintas y Un Corte en La Quebrada: Blend de blancas.

En Purmamarca se ubica la bodega Don Milagro, un emprendimiento familiar, que elabora vinos artesanales conservando la manera tradicional de cultivo de uvas que data de varias generaciones. Sus líneas de vinos son “Carnaval” y “Pueblo Rojo”.

La siguiente parada hacia el norte es Maimará donde se encuentran la bodega y viñedos de Fernando Dupont. También sobre la cara este, cuenta con sala de degustación y ofrece visitas programadas. Son 4 hectáreas de varietales Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Cabernet Franc, con los que elaboran los vinos Pasacana, Punta Corral, Rosa de Maimará y Sikuri.

Quince minutos al norte, al pasar Tilcara pero antes de alcanzar el Trópico de Capricornio, de la mano izquierda, se encuentra Viñas del Perchel. Un emprendimiento ubicado a 2630 metros de altura con un viñedo de 2,5 hectáreas. Aquí podremos degustar sus vinos Runa y Cactus.

A 7 km de Tilcara, a 2700 msnm se ubica Viñedos Huichaira, antiguamente llamada por los vecinos “Sol de mañana” por su ubicación Norte, factor que beneficia ampliamente a las vides.

Siguiendo la ruta, en Huacalera, a la altura del Trópico encontramos 2 emprendimientos. Por un lado, Finca Tuluz que cuenta con 15.000 plantas de uva de las cepas Malbec, Syrah, Sauvignon Blanc y Cabernet Franc y brinda la posibilidad de hospedarse en sus cabañas. Y por otro lado el Viñedo Tukma, donde la viña alcanza los 2670 metros, nombre que eligieron para sus dos varietales, un Malbec y un Sauvignon Blanc muy singular.

El límite norte para la viticultura en la Quebrada lo marca Claudio Zucchino, con su emprendimiento Anyi SA. Cuenta con una hostería además de la bodega, tiene un viñedo con Malbec, Syrah, Cabernet Sauvignon y Merlot a 2800 metros y otro, más pequeño en Moya, un punto perdido en la montaña a 3330 metros de altitud. Con sus frutos orgánicos producen el vino Uraqui Minero, un blend Malbec-Syrah con un carácter muy especial.

En medio de paisajes maravillosos que hemos recorrido antes, estos viñedos le dan vida a una singular producción de la “gran bebida argentina”.

Si sumamos esto a la variada gastronomía regional, que representa un auténtico “carnaval de sabores”, el deleite de visitar Jujuy se potencia. Maridar nuestras comidas con nuestros vinos, insertos en un panorama de montañas y colores, es una experiencia sumamente placentera.

Al momento de organizar la agenda de viaje, no olviden hacer su propia ruta del vino jujeña.

¡Salud!

Bodega Huichaira- Ticara- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Viñas de Uquia, Claudio Zuchino- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Viñas de Uquia, Claudio Zuchino- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Dupont- Maimará- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Dupont- Maimará- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Tukma- Huacalera- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Tukma- Huacalera- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Viña del Perchel- Tilcara- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Don Milagro- Purmamarca- Foto: Martín López Gomboc
Bodega Amanecer Andino- Tumbaya- Foto: Martín López Gomboc

Con tanta alegría como cuidados, volvimos a recibir a turistas del país y del mundo, como cada año. Nuestras cuatro regiones se visten de plenitud ante la llegada de tantas almas, prestas a conocer, descubrir y disfrutar de nuestro paisaje geográfico y cultural.

Llegamos al final de esta serie que, sin pretenderlo, se convirtió en la guía de viaje de muchos visitantes que quieren descubrir nuestra provincia. Esperamos que, al igual que nosotros, hayan disfrutado de cada capítulo. Con sumo compromiso, tuvimos la humilde pretensión de mostrarle en “palabras” e imágenes el color de nuestra provincia.

A Jujuy Siempre se vuelve

Capítulo 25

Hoy: Un atractivo inaudito a 4000 metros de altura. Visitamos el géiser de Catua.

Seguimos camino desde Susques por la ruta nacional 52 (asfaltada) luego tomamos la ruta provincial 70, consolidada y después de haber transcurrido unas tres horas de viaje, arribamos a la pequeña localidad de Catua.

Catua tiene una población que se reparte entre las áreas urbana y rural según la época del año. La mayoría de su gente permanece en el pueblo desde septiembre hasta mayo, para permitir que los chicos asistan a la escuela primaria, ya que durante ese período tiene lugar el dictado de clases. Este régimen tan particular responde a cuestiones climáticas. (1)

El Parque Solar Cauchari, la planta de energía solar más importante de la región, con proyección de abastecer de energía a todo el país, está ubicada a 20 kms. del pueblo.

 A 35 kms. del poblado, se encuentra el principal atractivo del lugar: el géiser de Catua.

Es un tipo de fuente termal y está a más de cuatro mil msnm. Periódicamente, lanza un chorro de agua y vapor y, a la vez, está parcialmente congelado. Una rareza: es agua, de origen termal, que llega fría a la superficie.

Con el correr de las semanas y el cambio de clima va mutando su cara: es una escultura que muta, una belleza muy particular. (2)

Con vehículos adecuados y con guías locales que nos asesoren, será una vivencia inolvidable.

Recomendamos realizar la visita en otoño, primavera o invierno (pese al frío), ya que en verano suele llover bastante y de improvisto, volviendo los caminos intransitables.

FIN. Gracias por compartir.

REFERENCIAS:

  1. https://comunidadesargentinas.cfi.org.ar

      2 )  https://descubrirturismo.com

Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Geiser de Catua- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires

En Jujuy, estamos contando las horas para poder recibirlos. Desde el primer día del último mes del año, con los cuidados necesarios, esperamos volver a encontrarnos en nuestros paisajes, cultura y calidez.

Presentamos un nuevo capítulo de esta serie que, sin pretenderlo, se convirtió en la guía de viaje de muchos viajeros que quieren descubrir nuestra provincia.

A Jujuy Siempre se vuelve

Cap. 24

Hoy: Viaje a la Puna profunda: conocemos Susques

Paisaje árido, vestido de tolas y perfumado por la muña muña. Susques es la ciudad cabecera del departamento homónimo. Está ubicado a 3896 mts. de altura distante a 200 kms. de San Salvador.

Se puede llegar a este pueblo por la ruta 40 o por el camino “tradicional”: ruta 52, desde Purmamarca, pasando por la Cuesta de Lipán, luego de Las Salinas, encontramos a Susques.

Por su altura se la considera la localidad más alta de toda Argentina, que puede ser accedida por vía terrestre y pavimentada.

Una de las características peculiares del lugar es su clima: en invierno, la temperatura puede llegar a -23°. Debido a esto, notará el visitante que las construcciones son, en su mayoría, de piedra, material que permite aislar la temperatura exterior de la interior.

La Avda. San Martín, de cinco cuadras de extensión, es “vidriera” del pueblo y su producción. Allí se congregan, productores, artesanos y tejedoras (se destacan los ponchos tejidos en telar manual). Es aquí, donde el visitante encontrará la gastronomía típica de la provincia.

Esta Avenida alberga el edificio histórico religioso más importante del lugar: la Iglesia Nuestra Señora de Belén de Susques. Construida en 1598, es considerado el templo católico más antiguo de toda la provincia. El material predominante en su construcción es el adobe (ladrillo de barro) y, a falta de materiales que suplan la utilidad, las vigas fueron unidas con cuero.

El interior de este edificio posee las paredes decoradas con pinturas de pájaros y flores regionales. Las campanas de bronce fueron fundidas en Chuquisaca, el órgano llama la atención por la baja altura de su teclado, de modo que solo puede ser ejecutado de rodillas, sobre el altar mayor se encuentra la antigua talla de la estatua que representa a la advocación de la Virgen de Belén. (1)

La fiesta patronal del pueblo, se lleva a cabo entre el 21 y el 23 de enero. Se realizan actividades sociales, culturales y religiosas. Los festejos culminan con procesión y comidas regionales.

Luego de recorrer el pueblo y antes de comer un asado de cordero, nos preparamos para pasear.

Por ruta provincial 16 a unos 15 kms. del pueblo, se encuentra la Quebrada del Taire. Desde allí, se obtienen inigualables postales de la zona.

Sugerimos que, debido a la altura y el clima, los paseos se lleven a cabo con calma, lo más lento posible. Es importante no pretender hacer el recorrido en poco tiempo.

Volvemos al auto, tomamos la ruta 40, recorremos 77 kms. para llegar a Coranzulí.

Otrora pueblo minero, hoy sus pobladores están abocados a la cría de llamas. Sencillo poblado puneño, invita a descubrir sus termas naturales y sus extintos géiseres.

Las Termas están a 5,5 km al norte del pueblo, a mano derecha de la Ruta 40; sobre un afluente del río la Aguadita, instalaciones precarias y agrestes. (2)

Frente al pueblo, sobre el lado este del rio Coranzulí, se encuentra el cerro Coranzulí o Moraya, de 5170 mts., marcando la caldera volcánica del lugar.

Los géiseres, se ubican sobre los afluentes del río Grande de Coranzulí, en una zona volcánica: además del volcán del mismo nombre, hay otros volcanes como el Coyaguaima de 5.668 mts. de altura. Están “extintos”; son géiseres boratíferos que antiguamente vertieron chorros de vapor y agua caliente que arrastraba minerales disueltos.  (3)

A 7 kms. del pueblo, al oeste por ruta 40, en el paraje Encrucijada o Cabildo, se encuentran los géiseres de Arituzar.

Hay dos, de unos 100 m de diámetro en la base y 30 m de altura. Cuando fueron descubiertos aún salía agua, a 15°C. En los alrededores hay otros 8 manantiales más pequeños. (4)

De 30 m de alto y 100 m de diámetro, 1km más adelante, está el geiser de San Marcos.

5 km por el río se llega a la quebrada Volcancito. Allí, hay varios conos de unos 8 metros de diámetro y 6 mts. de alto, con escape de gases

La actividad volcánica de la región, dio nacimiento a formaciones rocosas inmensas.

Por ruta 40, en el km. 8,3 desde el pueblo, encontramos las rocas de Lesser: de origen volcánico, erosionadas con formas de filos y crestas de color gris-ceniza. Más adelante está la mina de bórax de Loma Blanca.

Canalita, Licante y Wayra Wasi y Lever son sitios arqueológicos, cercanos a Coranzulí, que conservan rastros andinos que datan de entre el 900 al 1550.

REFERENCIAS:

  1. http://visitejujuy.com/
  2. http://www.turismoruta40.com.ar
  3. http://www.turismoruta40.com.ar/
  4. http://www.turismoruta40.com.ar/
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Cementerio de Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Susques- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires

En Jujuy, estamos contando las horas para poder recibirlos. Desde el primer día del último mes del año, con los cuidados necesarios, esperamos acogerlos con nuestros paisajes, cultura y calidez.

Presentamos un nuevo capítulo de esta serie que, sin pretenderlo, se convirtió en la guía de viaje de muchos viajeros que quieren descubrir nuestra provincia.

A Jujuy Siempre se vuelve

Cap. 23

Hoy: Un paisaje de otro planeta. Visitamos “el Valle de la Luna”.

Hoy, nos sumergiremos en un paisaje de “piedra y mineral” (1), ubicado a 3800 msnm.

Hace bastante líneas y recorrido que dejamos atrás: cerros coloridos, ferias, gente, cámaras de fotos, carteles, ofertas, rutas…

En esta región: senderos, viento, mucho viento, inmensidad, piedras,  escasa vegetación, caminos pedregosos, son los matices que la definen.

Bien pegadito a Bolivia, se encuentra Cusi-Cusi, poblado mil quinientos habitantes. Dista a 125 kms. de Abra Pampa y se accede a él por Ruta Nacional N° 9, y luego  se toman las rutas provinciales 70, 71 y 85. Una alternativa puede ser partir desde Purmamarca por la Ruta Nacional 52, empalmar con la nueva traza de la Ruta Nacional 40 y continuar por las rutas provinciales que mencionamos antes. Desde La Quiaca, por ruta Provincial 5 y Ruta Nacional 40, se recorren 137 kms. (aproximadamente 3 1/2 hs de viaje).

La Ruta 40 no tiene acceso directo hacia alguno de los paisajes, pero, por ejemplo, nos regala inigualables miradores del Valle de la Luna (destino destacado de este capítulo).

Antes de visitar esta zona, y en general la puna, debe tenerse bien presente la amplitud térmica diaria de la región, alcanza valores entre 30 y 35 ºC de diferencia de temperatura entre el día y la noche. (2)

También se recomienda no ingerir alimentos “pesados” y tener a mano caramelos, chicles, gaseosas… Si bien hay visitantes que no la sufren, otros se ven muy afectados por el mal conocido: “apunamiento”. Un par de hojas de coca, un té de hojas de coca o caramelos de la misma hoja, pueden ser buenos compañeros en este viaje.

Al llegar, quizás pensamos que no hay mucho que hacer en la zona, pero Jujuy sorprende en cada rincón.

Remarcamos la necesidad de contar con la compañía de guías locales en estos paseos.

Antes de conocer nuestro lugar “base” (Cusi Cusi), haremos un breve recorrido por los alrededores.

Caminos provinciales con horizontes infinitos, nos acercan a la triple frontera entre Argentina, Bolivia y Chile. Allí, al pie del cerro Zapaleri, se encuentra Lagunilla del Farallón.

 A pocos kilómetros de llegar a su emplazamiento, se observan aguas termales, criaderos de truchas, cuevas antiguas, inmensos cactus, cortaderas y muña-muña, entre otros yuyos naturales del lugar.  También se observan lagunas de tamaño mediano alrededor del pueblo, y varias minas abandonadas, donde tiempo atrás se explotaron plomo, estaño, zinc, oro y plata. (3)

Entre tanta soledad y aridez, vamos en busca de agua.

Contiguo a este lugar, se encuentra el hito del punto tripartito. Éste está marcado por cono volcánico llamado Cerro de Vilama, también conocido como el volcán de la laguna, con una altura de 5678 msnm.

Esta zona pertenece a la Reserva Provincial Altoandina de la Chinchilla. La Laguna de Vilama, sitio Ramsar desde 2000, tiene una superficie de 157000 hectáreas. (4)

Poblaciones de peces y variedad de aves, rompen con el árido paisaje puneño y componen un paisaje macro, inolvidable.

Cerca de la confluencia de los ríos Granadas y Paicone, se encuentra un pequeño caserío, homónimo a este último.

Paicone es un pueblo con historia minera: cerca de allí se encuentra la mina Chusmimayo; aunque hoy en día la subsistencia se basa en la cría de llamas.

En los alrededores al poblado, hay rocas que, al ser golpeadas, suenan como una campana, por ello fueron bautizadas como “Piedras campanas” o fonolitos, y son buscadas por los turistas, que quieren llevarse el tañido guardado en la memoria.

En sus calles, llaman la atención los olmos de Siberia, árboles que resisten el frío, el sol y la aridez.

Lo más notable en Picone es el paisaje con las laderas erosionadas de la sierra que se hallan detrás del poblado, que semejan grandes garras multicolores: con tonos amarillo, blanco, rosa, carmín, púrpura. (5)

Vamos a seguir desandando la atrapante Ruta Nacional 40.

A 4 kms. de ella, se encuentra el primer pueblo solar andino: “Misa Rumi”, lugar con 120 habitantes.

Hay que detenerse y visitar la pequeña iglesia San Juan de Oro, que data de 1700 y que los habitantes de la zona trabajan para mantenerla en pie.

Enmarcan esta edificación un viejo, pero bien conservado aljibe, que se ubica en el patio de la misma y un monasterio o abadía franciscana, de 1580.

Punto obligado de visita es la casa ecológica de la fundación Eco Andina Eco Huasi.

Luego de disfrutar del inmenso entorno, finalmente, nos detendremos en Cusi Cusi.

En Cusi Cusi, su gente es de andar cansino. El acullico (hojas de coca ya en la boca), es el silencioso compañero del letargo cotidiano. Caminos perdidos entre montañas, guardan las huellas del diario pastoreo, una de las actividades principales del lugar, junto a la agricultura y el turismo.

La historia está graba en estas tierras. A 4 kms. del poblado, se encuentra el asentamiento agrícola “Casas Quemadas”, que pertenecen al período tardío o Inka. Desde este punto, se desprenden, al menos, tres caminos donde se observan marcas del Chapaq Ñan (Camino del Inca).

El pueblo es diminuto: cuenta con dos calles, plaza y la iglesia, construida hace aproximadamente 200 años.

En el paraje Matancillas, al pie de la cordillera de Lípez y del Volcán Granada, cinco kilómetros al este de Cusi Cusi, se encuentra el atractivo principal de este paseo: El Valle de la Luna o Valle de Marte. Esta maravilla natural, se localiza al oeste del río Orosmayo, en el interfluvio de los ríos Granadas y Tiomayo. Es un valle de variados tonos rojizos, grises, blancos y morados tallados por la erosión en las rocas volcánicas de la Puna. (6)

Es un valle de variados tonos rojizos, grises, blancos y morados tallados por la erosión en las rocas volcánicas de la Puna.

Sus farallones rocosos tienen hasta 100 m de altura sobre el piso del valle.

Son rocas con colores que van del blanco al gris, y del rojo claro al carmesí. Mayormente escorias y cenizas volcánicas. (7)

Con el transcurso de milenios se han ido creado extrañas formas, esculpiéndose domos, quebradas y columnas, en medio de un paisaje agreste, desértico, donde dominan variados colores: verdes, grises, pálidos beige, pasando por tonalidades de rosa, naranja, castaño oscuro, hasta el rojo y el carmesí. Esto ocurre en razón de la variada composición mineral de las distintas vetas erosionadas; todos ellos exhiben una más vívida coloración a causa de la intensidad de la luz solar y a su muy baja humedad. (8)

Seguramente, este no fue un paseo más. La altura, el clima, el asombro… nos dejaron exhaustos.

Comprobamos que visitar Jujuy, es recorrer una policromía de colores, paisajes, historias, leyendas.

Nos vamos acercando al final de esta “serie”, que tiene el afán de guiar a nuestros visitantes cuando estén o decidan ir a Jujuy.

Momento de un renovador descanso y nos encontramos en el próximo capítulo.

REFERENCIAS:

  1. Tomadas de “La Puna”, poema de José Antonio Arriéguez
  2. inta.gob.ar
  3. todojujuy.com
  4. mitica.tur.ar
  5. turismoruta40.com.ar
  6. todojujuy.com
  7. turismoruta40.com.ar
  8. todojujuy.com
Valle de la Luna, Jujuy- Foto: De Urmi Tours
Valle de la Luna, Jujuy- Foto: De Urmi Tours
Valle de la Luna, Jujuy- Foto: De Urmi Tours
Valle de la Luna, Jujuy- Foto: De Urmi Tours
Valle de la Luna, Jujuy- Foto: De Urmi Tours
Paredones de Liviara- Foto: Urmi Tours
Piedras de Liviara- Foto: Urmi Tours
Paredones de Liviara- Foto: Urmi Tours
Piedras de Liviara- Foto: Urmi Tours
Camino a los paredones de Liviara- Foto: Urmi Tours
Piedras de Liviara- Foto: Urmi Tours
Paredones de Liviara- Foto: Urmi Tours

En Noviembre honramos a Santos y Difuntos y celebramos la tradición. Para estos días, la provincia volvió a abrir el turismo interno y nos preparamos para recibirlos a todos desde el amanecer de diciembre. Seguimos ayudándote a preparar la agenda de viaje.

A Jujuy Siempre se Vuelve

Cap.22

Hoy: Manos alfareras y tierra bendecida. Conoceremos, Santa Catalina y Casira.

Estamos en la Puna inhóspita, inmensa… y a la vez mágica, atrapante, misteriosa…

El sol parece caminar junto a nosotros cuando es de día y las estrellas se asoman tanto en las noches, que parece que podríamos agarrarlas.

El recorrido que se propone en este capítulo, acentúa el concepto de “turismo rural comunitario”. La posibilidad de ampliar la experiencia, compartiendo con los pobladores, que son parte del paisaje cultural de esta región.

El primer sitio e interés que nos presenta este recorrido, se encuentra, aproximadamente, a 22 kms. de La Quiaca. Se trata de la Capilla de Tafna.

Esta construcción es considerada una de las más importantes de la Puna, su construcción data de mediados del S.XIX. La caracterizan las dos torres que se ubican en ambos laterales, hechas en adobe sin pintar y la colección de varios oleos de la escuela cusqueña.

Continuamos por la Ruta Provincial 5 y tenemos que atravesar la enigmática Cuesta de Toquero. Es menester conversar con los lugareños sobre las leyendas que circundan a este lugar.

Luego de esta travesía, llegamos a Cieneguillas, nuestra segunda parada.

Se trata de una comunidad que ronda los 1200 habitantes. Viven de la cría de llamas y ovejas y actividades derivadas (venta de leche, lana y carnes).

La fe cristiana tiene una amplia celebración en este poblado: del 24 de enero, al 4 de febrero, celebran a Nuestra Señora de la Candelaria, con actividades sociales, culturales, deportivas y religiosas.

Por ser zona de frontera, el lugar cuenta, entre sus instituciones, con el Escuadrón XXI de Gendarmería Nacional.

Muchos visitantes del Monumento Natural Laguna de Pozuelos (que visitamos en  capítulos anteriores), se hospedan en las hosterías  que dependen de la Comisión Municipal.

“Cuando salí de La Quiaca, rumbo a Santa Catalina, tan solo escuché alabanzas de la tierra prometida”, reza la cueca de Arsenio Aguirre.

64 kms., aproximadamente 1 hora y media de viaje (en auto), es lo que llevamos recorriendo en los paisajes de la puna jujeña.

Santa Catalina es un poblado de origen minero, ubicada a 3700 mts. sobre el nivel del mar, cuenta con una población de unos 2300 habitantes.

En una recopilación de datos históricos, impulsada por la comisión municipal, establecieron como fecha de fundación el 25 de noviembre de 1547.

Ese día, también coincide con el festejo de las fiestas patronales y se honra a la Virgen de Santa Catalina de Alejandria. Es un día festivo para la comunidad ya que se festeja el cumpleaños del pueblo.

Se realiza un desfile en la que intervienen todas las instituciones de la comunidad. Hay actividades deportivas, en las que compiten todos los pueblos del departamento. Se realiza la feria “Ashka Llama”  en la que participan los productores de la zona tanto del lado argentino como del sur boliviano.

Son para destacar la amabilidad y el carisma  de las personas, características de todos los pueblos de la puna.  En esta región,  las comunidades se acompañan entres sí y participan de todas las actividades sociales y culturales de sus vecinos.

El insipiente desarrollo turístico tiene que ver que ver con el cercano paso de la nueva traza de la Ruta Nacional 40 (a 20 kms.).

Lo más llamativo es la Capilla de Santa Catalina de Alejandría. Esta construcción data del S. XVII. Se destaca en ella una torre de tres pisos, de forma telescópica sobre el dintel. Sus campanas datan de 1520, 1559 y 1880 y fueron traídas de España.

Mientras degustamos quesillo típico del lugar, podemos recordar, en voz y memoria de algún lugareño, la inolvidable actuación de Mercedes Sosa en 2001, momento en el que hizo vibrar el alma de 2000 asistentes, entre público del lugar y visitantes de otros puntos.

El 15 de agosto, se celebra la fiesta grande de pueblo: la celebración patronal en honor  la Señora de Chinchillas. Desfiles de samilantes (hombres vestidos con plumas de suri), sikuris y procesión religiosa, son algunos de los matices de la fiesta, también es importante la fiesta en honor a la virgen de la Candelaria el día 2 de febrero.

Santa catalina cuenta con servicio de alojamiento turístico. Desde aquí podemos visitar el Valle de la Luna y El Angosto que cuenta con asombrosos paisajes lunares.

La Ruta Provincial 76, es el nexo de unión con nuestro próximo destino.

En Casira, nos esperan manos alfareras, que con manos “milagrosas”, crean figuras de arcilla únicas en apariencia y concepción.

El camino, con matices de colores pocas veces visto, se hace inmenso algunas veces y se reduce de a tramos, dándole una singular dinámica al recorrido.

En Casira viven alrededor de 190 personas. Las calles angostas del pueblo, se ven alteradas con la visita de compradores de los productos de arcilla: ollas, platos, jarrones, cazuelas, etc.

Se trata de un lugar habitado por hombres y mujeres que heredaron un conocimiento ancestral de cómo preparar el barro, las arcillas y como hacer recipientes como ollas, birques, yuros, tinajas y bandejas . Ellos viven en casas de adobe con techos de barro y paja una arquitectura típicamente andina dominada por los colores de la tierra.

Su alfarería es única en el país y por eso cuenta con un sello de origen que certifica su calidad y originalidad.

A fines de agosto, se le rinde culto a la patrona del pueblo: Santa Rosa de Lima. Es emotiva la procesión por las calles del pueblo, con lento andar y el profundo acompañamiento de bandas de sikuris y su peculiar sonido.

La historia cuenta que, en 1955, esta imagen fue traída a Casira desde Perú, al igual que las campanas del templo.

En el suelo de este pueblo abunda la rica rica, planta medicinal que se caracteriza por su color y su aroma con un olor muy particular. Tiene milagrosas propiedades medicinales, sus flores son de color violeta y se las puede ver en el mes de octubre.

Demás está recomendar que no se vayan sin comprar algunos de los productos que ofrecen en ese pueblo.

Este viaje se hizo por rutas provinciales, pero… el nuevo trazado de la Ruta Nacional 40, puede ser nexo entre las comunidades que hoy visitamos y La Quiaca, punto de partida.

Estamos cerca de completar el recorrido por toda la provincia. La guía viajera de muchos que no conoces Jujuy, o de los que solo conocían algunas partes, va quedando armada.

Ponemos toda nuestra fe y esperanzas en que, pronto, se vayan adecuando soluciones para poder retomar la “normalidad” y recorrer nuestra provincia presencialmente. Antes del final, hay más Puna por descubrir. Será, hasta el próximo capítulo.

Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Santa Catalina- Foto: Florencia Rocio
Casira- Foto: Cer Santa Catalina
Casira- Foto: Cer Santa Catalina
Casira- Foto: Cer Santa Catalina
Casira- Foto: Cer Santa Catalina
Casira- Foto: Cer Santa Catalina

Hoy recordamos el natalicio de José Hernández, autor del libro “Martín Fierro”, emblema literario de nuestro sentir gauchezco.

¿Qué tradiciones de Jujuy tienen más presente?

En Noviembre honramos a Santos y Difuntos y celebramos la tradición. Se va terminando un año exacerbadamente atípico. Para estos días, la provincia volvió a abrir el turismo interno y nos preparamos para recibirlos a todos desde el amanecer de diciembre. Seguimos ayudándote a preparar la agenda de viaje.

A Jujuy Siempre se Vuelve

Cap.21

Hoy: Historia de un marquesado en la frontera argentina. Visitamos La Quiaca y Yavi.

A 284 kms. de San Salvador, a una altura de 3675 msnm, se encuentra “el portal Norte de nuestra Patria”: La Quiaca. Esta ciudad representa además, el punto final de las rutas nacionales 9 y 40.

Muchos viajeros llegan a la ciudad buscando cruzar al país vecino de Bolivia. Cruzando el puente internacional Horacio Guzmán, se accede a Villazón, desde donde se puede acceder a Tupiza, Uyuni, Potosí y Tarija.

Es permanente el flujo de vehículos y gente que cruza a pie, ya que el vínculo comercial con el vecino país es intenso.

Esta zona alcanzó épocas de pujanza, sobre todo en tiempos en los que el gigante de acero del Ferrocarril General Belgrano, la unía con Buenos Aires.

El sustento principal de los quiaqueños se basa en: la pequeña ganadería (cría de cabras y ovejas), cultivos de papa y maíz y en el comercio orientado al “turismo comercial”: restaurantes, hoteles, transporte.

Como en otras ciudades, dos museos guardan celosamente la historia de los antiguos habitantes de la región.  Museo Arqueológico y Etnográfico Musojñan, expone piezas arqueológicas pre hispanas y el Museo Comunitario Puna, que muestra colección de piezas arcaicas e inca.

Mencionábamos antes que aquí finalizan las rutas 9 y 40. Esta confluencia se da en la Plazoleta Pioneros de la Minería.

Cerca de este encuentro, encontramos la Estación Ferroviaria de La Quiaca, que funcionó activamente de 1908 a 1994, cuando recibió al último tren carguero.

Nadie que visite esta ciudad, deja de ir al Mercado Central. Allí los sabores característicos aroman el ambiente junto a hierbas, especies, yerbas y productos típicos, que quedan grabados en la memoria emotiva de quienes los perciben.

Siguiendo con el “city tour” por la ciudad, proponemos visitar la iglesia del Perpetuo Socorro, que data de 1940 y se diferencia de la mayoría de las de la provincia, por estar construida en piedra, en reemplazo del adobe.

Una de “las fotos postales” del lugar es la estatua de “La Chola” (mujer nacida de la unión del criollo con el español).

En febrero comienzan las fiestas grandes de la ciudad. En este mes, los quiaqueños son anfitriones del Festival Nacional del Folklore “La Quiaca, Alto Pueblo”.  En él se congregan destacados artistas de trayectoria nacional e internacional.

Abril es escenario de la celebración patronal, en honor a la Virgen de Copacabana. Celebraciones religiosas, actividades sociales, culturales y deportivas se desarrollan para homenajear la fe en la patrona de la ciudad.

La Manka Fiesta es la gran celebración quiaqueña. Se lleva a cabo en octubre y sostiene la cultura del trueque. Lugareños de diversos puntos de la región y del vecino país de Bolivia llegan para hacer el intercambio de: artesanías, alfarería (ollas, tinajas,) y productos agro ganaderos.

El recorrido que hemos descripto, bien podría hacerse a pie. La Quiaca tiene un trazado plano, que es de mucha ayuda en la caminata.

Pero… para este gran paseo, tomaremos el vehículo (propio o taxi). 17 kms nos separan de Yavi, lugar en el que se encuentra la Casa del único y  más importante Marqués del Río de la Plata.

Saliendo de La Quiaca, las montañas vuelven a impactar los sentidos.  A 14 kms, se asoma el cordón montañoso de los Ocho Hermanos.

Yavi es considerado un valle, en  plena Puna. De poca lluvia durante el año, tiene rincones verdosos que llaman la atención de los visitantes.

A 3516 msnm y con una población que oscila los 300 habitantes, Yavi fue declarado Lugar Histórico Nacional (decreto 370/1975).

Los motivos de la declaración fueron: su antiguo trazado, su iglesia histórica donde oficiaron misa el fray Mamerto Esquiú y San Francisco Solano y su igualmente histórica Casa del marqués Campero, que alojó a personajes ilustres de nuestra historia, como Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Pueyrredón. (1)

Sugerimos”desandar” Yavi. Caminar, percibir, interactuar con lugareños…

El primer lugar que proponemos visitar es la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario y San Francisco, también Monumento Histórico Nacional.

También Monumento Histórico Nacional (desde 2001), quizás el mayor atractivo de este lugar es “La Casa Solariega del Marqués de Yavi”.

Juan José Fernández Campero obtuvo el título de Márques del Valle de Tojo el 9 de agosto de 1708.

La Casa del Marqués, donde hoy funciona un museo histórico, se trata de una antigua casona de estilo colonial que presenta gruesas paredes de adobe, techo de tejas y barro y un patio empedrado. Posee 12 habitaciones distribuidas en forma de anillo. En una de ellas, hoy, funciona la Biblioteca Bernardino Rivadavia.

Seguimos caminando en el tiempo… a 4 kms., se encuentra Yavi Chico, que nos presenta murallones naturales con petroglifos milenarios.

2 kms al norte, siguiendo el río y “más allá de los pastizales”, podemos acercarnos a una cueva, donde haremos un alto para fotos y unos merecidos mates.

A 8 kms, por camino de ripio, la frescura dice presente en La Laguna Colorada, que se encuentra en una zona de preservación arqueológica y natural. Su esplendor se ve en época de lluvias.

Hemos llegado a lo más alto de nuestra provincia. Ahora nos queda el camino de bajada, por medio de la Puna, descubriendo nuevos caminos…

Los invitamos a un merecido descanso, mientras seguimos organizando el viaje, para que, pronto, sepas donde podés ir, cuando vuelvas a Jujuy.

FUENTES:

  1. Turismoruta40.com.ar
  2. Jujuyalmomento.com
Yavi- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Iglesia de Yavi- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Puerta de la Iglesia de Yavi- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Yavi- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Altar Ilgesia de Yavi- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Camino La Quiaca- Yavi- Foto: Casa de Jujuy en Buenos Aires
Yavi- Foto: Mapionet
Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, La Quiaca- Foto: Farid Monti en Mapionet
Casa del Marqués de Yavi- Foto: esoslugares.com
Casa del Marqués de Yavi- Foto: El tribuno de Jujuy
Puente Internacional Dr. Horacio Guzmán- La Quiaca (Argentina)/Villazón (Bolivia)- Foto: todojujuy.com

Noviembre en Jujuy comienza con el refuerzo en la fe. Honramos, recordamos y pedimos a nuestros santos y difuntos. La pandemia continua, pero de a poco, vamos un paso adelante en la batalla. Nuestro viaje ingresa en una nueva región. Seguimos armando tu itinerario, para cuando puedas visitarnos.

A Jujuy siempre se vuelve

Capítulo 20

Hoy: Puna, inmensa soledad. Aventura en la arena y flamencos… Visitamos Abra Pampa y Laguna de Pozuelos

Más allá de que hemos explorado, en capítulos anteriores, rutas provinciales y caminos internos, nuestra conexión permanente fue siempre, la Ruta Nacional 9.

Siguiendo esta ruta, a 224 kms de San Salvador y a 85 kms de Humahuaca, nuestro anterior paseo, se encuentra Abra Pampa, “La Siberia Argentina”, o la “Capital de la Puna”, como también se la conoce.

Por la altura y el amalgama entre lo llano y lo montañoso, el frío se hace sentir en esta zona, por lo tanto, cuando decidan visitar esta ciudad, siempre contar con abrigo, aunque en otro destino haga mucho calor y aún allí lo haga, porque los atardeceres son muy fríos.

Como en cada pueblo de Jujuy, recorrer sus calles es respirar costumbres y tradiciones ancestrales.

La primera parada, será, justamente, para conocer esas costumbres y tradiciones. Puede el viajero indagar sobre éstas en el Museo Arqueológico “Leopoldo Abán”, donde se exponen: piezas arqueológicas, cuadros de artistas regionales, vestimenta hogareña y demás elementos que tienen que ver con la vida cotidiana de los lugareños.

Además, para ampliar lo conocido antes, se puede visitar el Museo Histórico Ernesto Padilla, inaugurado en 1978, que ofrece testimonios precolombinos y de la colonia.

El pueblo vive su fiesta religiosa en Octubre, cuando se honra a Nuestra Señora del Rosario. Vecinos de otras localidades y fieles locales, llevan adelante las honras a la Patrona con misa, procesión y actividades sociales, culturales y deportivas.

Es momento de pasear. La aventura llama…

A la vera de la Ruta 9, 7 kms. antes del ingreso al pueblo, se encuentra un llamativo médano, “como incrustado” entre cerros, es el conocido Cerro Huáncar.

Se accede al blanco arenal, por un camino de ripio, de escasa vegetación, rodeado de cerros y tal vez, podamos cruzarnos con algunas llamas.

Casi al pie del Huancar, hay una laguna repleta de patos, dándole al entorno un matiz, cuanto menos, singular.

Quienes visitan este cerro buscan aventura. Es elegido para practicar: sandboard, esquí para arena o realizar un Trekking a una altura de 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar. En tu próximo viaje a Jujuy… ¡No olvides tu tabla!

“De la puna yo soy, donde quiera que voy, Abra Pampa yo le canto, yo recuerdo mi solar”, expresa el estribillo de la cuenca de Eustacio Cabezas, llamada El Huancar. (1)

Y, hace más de 40 años, músicos, cantores y poetas de Jujuy e invitados de otras latitudes, le cantan a Abra Pampa al pie del cerro, en el Festival Provincial del Huancar, que se desarrolla a mediados de enero y es uno de los más tradicionales de la provincia.

A lo largo de los años se le han sumado otras actividades al marco del festival, como ser: el concurso de la empanada Huancareña… ¡No te quedes sin probar!

“Ropas de barracán, sombreros ovejunos, ponchos de lana de llama, coplas, talco y serpentina caracterizan a una celebración que no pierde su esencia en pleno siglo XXI”, este párrafo publicado en el Tribuno de Jujuy, “pinta” una imagen de los corsos abrapampeños, que año a año convocan a más público en tiempos de carnaval.

Luego de recorrer las blancas arenas, vamos en busca de agua. Nos espera un monumento nacional…

Volvemos al auto y tomamos ruta provincial 7, dejamos atrás Cochinoca, Carahuasi y Rinconada (son algo más de 70 kms.), después de casi 2 hs de viaje, donde no debes guardar la cámara, llegamos al Monumento Natural “Laguna de los Pozuelos”.

Una vez que llegamos a la casa del guarda parque, tenemos un camino de 7 kms. hasta la alguna, el mismo se cierra en época de lluvias intensas.

Para quienes no cuenten con vehículo propio para llegar a Pozuelos en transporte público, se debe tomar un colectivo hasta Abra Pampa y cubrir los 50 km restantes en remis o colectivo (todos los días, salvo el domingo, hay servicios con destino a Rinconada que pasan por el Monumento Natural). (2)

Este Monumento Natural, ubicado en la Puna, al noroeste jujeño, se encuentra a una altura de entre 3.400 a 3.800 m.s.n.m. y tiene una dimensión de 16.224 hectáreas.

La Laguna de los Pozuelos, es un cambiante cuerpo de agua salobre, cuyos límites dependen del aporte de los ríos de deshielo que descienden del macizo andino y de las serranías circundantes. (3).

Hay que tener en cuenta la amplitud térmica de la región y, el micro clima de la reserva en particular. En un mismo día, la temperatura puede oscilar entre los 16° y 35°. Es decir, poner en la mochila ropa cómoda y de abrigo.

44 especies de aves acuáticas fundamentan la denominación de monumento natural a esta reserva. Aquí se dan cita aves que resultan exclusividades puneñas como la avoceta andina, el chorlito puneño y la gallareta gigante. Durante el verano arriban migradores del hemisferio norte como el falaropo tricolor y la becasa de mar. Pero son los flamencos quienes reinan en este espejo de agua, habiéndose contabilizado más de 30 mil ejemplares de las tres especies que pueden encontrarse en la Argentina: el flamenco común, y las parinas grande y chica. (4)

La temporada más recomendada para su visita es en marzo y abril, terminada la época de lluvias, cuando miles de flamencos pintan de rosa la laguna. (5)

Desde 2011, a orillas de la Laguna, los vecinos de la zona organizan en febrero un festival folklórico, homenajeando a la Reserva. Además, se incluyen actividades deportivas y avistaje de aves.

“En el año 1980, la Ley Provincial Nº 3749 cedía al Estado Nacional (Administración de Parques Nacionales) la Laguna de los Pozuelos conjuntamente con los terrenos fiscales que conforman la zona de perilago del la misma. En el año 1990 la Reserva de la Biósfera de Pozuelos es declarada la primera reserva de la biósfera en Argentina”. (6)

No dejes de visitar esta maravilla de la naturaleza, otro  orgullo jujeño.

Estamos en la Puna, árida, fría, inmensurable… Aún así, vimos que nos regala paisajes y momentos inolvidables.

Seguí viajando con nosotros, hay mucho más Jujuy por descubrir.

Hasta el próximo capítulo.

Antes de irnos… ¿sabías que el Huancar tiene su leyenda? Seguí nuestras publicaciones y la vas a encontrar.

Referencias:

  1. Fuente: sadaic.org.ar
  2. Publicado en Todo Jujuy
  3. Publicado en vivijujuy.com.ar
  4. Publicado en serargentino.com
  5.  Publicado en serargentino.com
  6. Publicado en argentina.gob.ar
Cerro Huancar
Cerro Huancar
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán
Reserva Natural Laguna de Pozuelos- Foto: Martín García Moritán

El tiempo pasa y aún nos encuentra en casa, cuidándonos y cuidando los nuestros. Con la esperanza de estar haciendo lo correcto. Con la fe puesta en quienes trabajan para crear la vacuna. De a poco, el esfuerzo va mostrando frutos… Mientras tanto, nosotros te seguimos mostrando nuestra provincia…

A Jujuy siempre se vuelve

Capítulo 19

Hoy:

Humahuaca de tapiales, pircas y antigales (1): visitamos Inca Cueva y Tres Cruces

Nuestro viaje continúa en un recorrido por las entrañas de la historia, mitos y leyendas de la Quebrada de Humahuaca.

A 48 kms. de la ciudad, hacemos nuestra primera parada. Vamos a viajar en el tiempo, aproximadamente 10 mil años atrás. En Inca Cueva, nos esperan restos arqueológicos de la antigüedad…

El punto de inicio de esta travesía, y primera referencia histórica, es el puente ferroviario conocido como “La Bóveda”, construido en piedra durante mediados del siglo pasado, en pleno auge del ferrocarril en Jujuy, y que dejó de cumplir su principal función a mediados de los ‘90s. Hoy, sirve de portal de inicio para la travesía. (2)

Chulina, Chulinita y Rosalía, las tres momias que “custodian” el lugar nos dan la bienvenida a esta maravilla de la arqueología. ¡Ojo! No son cualquier momia: Rosalía es, quizás, la momia natural más antigua del mundo (6080 aproximadamente).

Este paseo se presta para hacerlo caminando, por lo que se recomienda: salir en horas de la mañana, para aprovechar la luz del día, ya que es un recorrido de varias horas de caminata. Llevar protector solar, algo que proteja la cabeza, y mucha agua para hidratarse.

Desde Humahuaca se puede ir en auto, en un viaje de media hora. Después, bordeando matices colorados, por la orilla del río, llegamos al lugar histórico: una gruta de alrededor de cuarenta metros de largo, cinco de profundidad y alrededor de diez metros de alto, con la casi totalidad de sus paredes y techos cubiertos de pictografías en los colores blanco, rojo y negro, formando figuras geométricas y animales diversos, entre los que predominan las llamas. (3)

Las cuevas guardan un secreto en su interior: más de 200 pictografías de 10.000 años de antigüedad. En su mayoría son representaciones geográficas y círculos que simulan ser soles y ojos. (4)

Un puestero nos guiará por la historia…

Siempre que se tenga la intención de explorar estos lugares, es menester contar con la guía de los lugareños, celosos celadores del histórico paisaje.

Continuamos el viaje… El asombro aflora y el conocimiento se enriquece.

Nuestro próximo destino es Tres Cruces, pueblo ubicado en el departamento Humahuaca, distante a 57 kms. de la ciudad homónima; se encuentra a 3.693 msnm.

Asentado en el altiplano, constituye a la vez,  el vértice superior de la Quebrada de Humahuaca, por lo que tanto el clima como la orografía y el paisaje son una transición entre ambas regiones.

Como muchos pueblos del país, nacieron con la llegada del ferrocarril, por ello, el 3 de mayo de 1906, con el nacimiento de la estación ferroviaria, se tiene por el día de la fundación de Tres Cruces.

La actividad minera, encontró en sus vagones el modo de transportar el mineral, y tras la primera mitad del siglo pasado,  la localidad fue un importante centro de población y de trabajo. Era el punto de encuentro para los obreros que llegaban a trabajar,  en la que supo ser la segunda mina más importante de Sudamérica: “mina El Aguilar”, de donde se extrae plomo, plata y cinc. Remarcamos que, la empresa que explota ese recurso, es pionera en el país y cuenta con 90 años de trayectoria.

El Aguilar, sitio donde se encuentra esta mina, se destaca por ser uno de los “centros urbanos” (algo más de 3600 habitantes) más elevado del país (3980 msnm).

El 3 de mayo, en una peregrinación, vecinos y residentes que vuelven de visita,  llevan en andas a su patrona,  la Virgen de Fátima. Suben hasta las tres cruces que hay a media ladera, para encender  velas a sus pies y celebrar allí la santa misa.

Tres Cruces tiene, entre sus atractivos naturales y turísticos dos formaciones únicas para visitar:

Antes de llegar al pueblo, sobre la Ruta Nacional 9, se encuentra el Espinazo del Diablo, formación que data de 65 millones de años.

Las fotos que se obtienen acá, tienen la particularidad de brillar, por las tonalidades ocres y terrosas, que bañan de oro el paisaje.

Estos cerros están unidos por un puente natural de piedra conocido como “El Puente del Diablo”

Su nombre se debe a una historia de las tantas que hay en la puna en tiempos de guerra…

Dicen que venía una compañía de soldados con su jefe, huyendo. Era tiempo de guerra. El enemigo los perseguía. Llegaron al primer cerro y no tenían paso para seguir. No podían saltar los caballos de un cerro al otro porque abajo había precipicio. Cuando el jefe calculó que los iban a matar los enemigos, en la desesperación, dijo: —Siquiera viniera el diablo y me tirara un puente, le daría el alma. Estaba oscureciendo. Ahí mismo se presentó un hombre a caballo, y le dijo que “qué se le ofrecía”, que él era el diablo. Y el jefe le dijo que al diablo le daría el alma si los hacía pasar. El diablo le dijo que si él terminaba el puente antes que el gallo cantara por tercera vez, era de él su alma y se lo llevaba, y que si no podía terminarlo, se salvaba. El jefe aceptó.

La noche se había hecho muy oscura y los soldados oyeron que cientos de hombres picaban la piedra y trabajaban en el aire, entre los cerros. Trabajaron toda la noche los trabajadores del diablo.

Pasada la media noche, se oyó el canto de un gallo, de un puestito lejano. Se oyó entonces que redoblaba el repiqueteo de los picos en la piedra. Al rato, se oyó el segundo canto del gallo, y más fuerte se oía el trajín del diablo. Ya albeando, vieron los soldados, desesperados, que sólo faltaba un jeme para que la punta del puente tocara el otro cerro. En ese momento se oyó el tercer canto del gallo, y como un milagro se acabó el trabajo. Se oyó una gran explosión y se vio una humareda con olor a azufre, y desaparecieron todos los diablos. Se salvó así el jefe y sus soldados porque durante toda la noche habían estado, rezando y haciendo promesas a los santos de los que eran devotos.

Con la luz del día pudieron pasar y dispararon antes que llegara el enemigo.

 Así quedó formado el Puente del Diablo.

Nuevamente la propuesta tuvo que ver con el conocimiento. Explorar, andar, sentir, lo que se gestó hace miles de años en estas tierras. Siempre es necesario indagar sobre el origen, para transmitir el presente.

Seguimos norte adentro, vamos subiendo, cerro arriba.

Hagamos un descanso y, en el próximo capítulo, hay más Jujuy para explorar.

Referencias:

  1. Palabras hiladas en la canción Jujeñito, de Fortunato Ramos y Mario Álvarez Quiroga.
  2. Fragmento de publicación del diario El Tribuno de Jujuy, fecha 18 de diciembre de 2018
  3. Fuente: www.pueblosoriginarios.com
  4. Fuente: www.descubrirturismo.com
Inca Cueva- Foto: Publicada en Facebook “Inca Cueva”
Inca Cueva- Foto: Publicada en Facebook “Inca Cueva”
Inca Cueva- Foto: Publicada en Facebook “Inca Cueva”
Inca Cueva- Foto: Publicada en Facebook “Inca Cueva”
Inca Cueva- Foto: Publicada en Facebook “Inca Cueva”
Inca Cueva- Foto: Publicada en Facebook “Inca Cueva”
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Tres Cruces- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani
Punte del Diablo- Foto: Sergio Mamani

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