La quinua o quinoa es una planta andina que se originó en los alrededores del lago Titicaca de Perú y Bolivia.

Existen hallazgos arqueológicos de quinua en tumbas de Tarapacá, Calama y Arica, en Chile, y en diferentes regiones del Perú. A la llegada de los españoles, la quinua tenía un desarrollo tecnológico apropiado y una amplia distribución en el territorio Inca y fuera de él.

Los principales países productores son: Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia y Estados Unidos, aunque su cultivo se está expandiendo a diversos países de Europa y Asia, con altos niveles de rendimiento.

La quinoa no es más que una semilla, pero con características únicas al poder consumirse como un cereal, por eso, se la conoce también como pseudocereal.

 Como tal, la quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, pero también aporta proteínas y grasas.

Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene muchas más proteínas y grasas, aunque éstas últimas son en su mayoría insaturadas, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. Respecto al aporte calórico, la quinoa es semejante o levemente superior a un cereal, pues contiene menor cantidad de hidratos.

La quinoa también es rica en minerales como hierro, calcio y fósforo, y en vitaminas.

Está sugerida para: celíacos, diabéticos, dietas de adelgazamiento, contra el colesterol y estreñimiento, para deportistas, embarazadas, niños entre tantos receptores de sus beneficios.

Te dejamos una sugerencia para incluir quinoa en tus comidas:

Quinoa con yogur y frutos secos:

Ingredientes:

1/2 cucharada de quinoa roja;

 5 pistachos sin cáscara (crudos o salados);

 5 almendras;

1/2 taza de yogur griego;

1/2 cucharada de pasas;

una pizca de ralladura de limón recién rallado;

 Sal en escamas;

1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Tuesta la quinoa en una sartén a fuego medio, comenzará a estallar cuando esté tostada. Cuando lo escuches ponla en un bol y deja enfriar. Agrega las almendras a la sartén y tuéstalas, moviendo la sartén para evitar que se quemen. Apártalas para que se enfríen. Pon el yogur en un plato, y espolvorea la quinoa tostada (no es necesario cocinarla, tan solo tostarla), las almendras, los pistachos y las pasas por encima. Ralla la piel de un limón por encima y añade una pizca de sal en escamas. Termina con un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima.